Proyecto PROSAVE2: En busca del avión del siglo XXI

 

Centros de investigación nacionales que participan en el PROSAVE2.

 

Empresas y entidades españolas implicadas en el proyecto.

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Jan 10, 2011

La compañía aeronáutica CESA lidera el proyecto PROSAVE2, una iniciativa correspondiente a la sexta convocatoria del programa CENIT, del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), que pretende desarrollar sistemas más eficientes energéticamente y más respetuosos con el medio ambiente para su aplicación en un futuro avión eléctrico.

En el proyecto, que cuenta con un presupuesto de más de 28 millones de euros, también participan las empresas andaluzas Hynergreen y Greenpower Technologies, así como la Asociación de Investigación y la Cooperación Industrial de Andalucía (AICIA) Viajar o desplazarse en un avión eléctrico, totalmente ecológico y respetuoso con el medio ambiente no es un sueño tan lejano.

Las empresas y centros de investigación europeos e internacionales ya están trabajando en diferentes proyectos e iniciativas que pretenden adaptar las características y materiales de las aeronaves civiles y militares actuales para construir el avión del futuro, un avión que sea mucho más eficiente energéticamente, que ayude a proteger nuestro entorno, y que en definitiva, ahorre costes y sea más competitivo dentro de la industria aeronáutica mundial. Y España no quiere quedarse a la cola en este tipo de desarrollo tecnológico, sino más bien todo lo contrario.

El pasado 12 de noviembre el Consejo de Ministros aprobó la concesión de subvenciones al PROyecto de investigación en Sistemas Avanzados para un aVión más Eco-Eficiente (PROSAVE2), correspondiente a la sexta convocatoria del subprograma de apoyo a Consorcios Estratégicos Nacionales de Investigación Técnica (CENIT), del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI), un proyecto liderado por Compañía Española de Sistemas Aeronáuticos (CESA), y que cuenta con un presupuesto total de 28,3 millones de euros. El objetivo principal este proyecto, es abordar, a través de la cooperación entre empresas, conseguir sistemas más eficientes energéticamente y más respetuosos con el medio ambiente con el fin de lograr un avión totalmente eléctrico y reducir el sangrado de los motores y el peso de los componentes, incluidos los sistemas relacionados con la generación, distribución y gestión de la electricidad. Todo ello, con el fin de lograr que los aviones del futuro sean menos contaminantes.

Este ambicioso proyecto será llevado a cabo por un consorcio compuesto por 18 empresas de cinco comunidades autónomas: Andalucía, Madrid, País Vasco, Cataluña y La Rioja.

Además de CESA, en la iniciativa participan otras importantes compañías de la industria aeronáutica nacional, como Airbus, Airbus Military, Aernnova, así como un grupo de empresas de la industria auxiliar del sector aeronáutico: Aerlyper, Mapro, Ramem, Sisteplant, Temai, y Vázquez y Torres Ingeniería. El consorcio también incluye otras empresas no pertenecientes al sector aeronáutico, ya que se pretende que los logros y avances obtenidos en PROSAVE2 se puedan aplicar posteriormente a otros sectores industriales, de manera que les permita complementar las tecnologías de aplicación aeronáutica y aprovechar el nuevo conocimiento para los actuales mercados de otros ámbitos.

Estas empresas son Cegasa, Krafft, Naturgas, Alme, JMP Ingenieros, Tratamientos Térmicos TTT y las andaluzas Hynergreen y Grennpower Technologies. Asimismo, en el proyecto intervienen otros 13 centros de investigación nacionales, entre ellos el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y la Asociación de Investigación y la Cooperación Industrial de Andalucía (AICIA), así como otras cinco universidades españolas. Un proyecto “seguro” La búsqueda de la eficiencia energética y reducción de la contaminación para la creación de un futuro avión eléctrico no es el único fin de PROSAVE2. La sociedad de hoy en día demanda también aviones cada vez más seguros. Este proyecto, al desarrollar tecnologías más respetuosas con el medio ambiente, también aborda aspectos relacionados con nuevos sistemas y sensores para la monitorización de la nueva generación de actuadores, de forma que será posible controlar, en tiempo real y mientras el sistema está trabajando, el desgaste de materiales y piezas que podrían dar lugar a accidentes.

Hasta el momento estos desgastes sólo se pueden detectar en las operaciones de mantenimiento programadas. También es necesario destacar el trabajo que se va a realizar en el área de materiales compuestos, de cara a obtener sistemas de actuación más ligeros y fiables, lo que redundará en mejoras en las otras áreas del proyecto; así como las investigaciones relativas a membranas para el tratamiento de los gases que es necesario tratar en una aeronave, y sobre la optimización energética. Se trata de un proyecto que supone una gran oportunidad para el sector aeronáutico español para posicionarse a nivel internacional en las nuevas tecnologías que permitirán disminuir la contribución de la industria al efecto invernadero, el nivel de ruidos molestos derivados del tráfico aéreo, y en definitiva, disminuir el impacto medioambiental a lo largo de todo el ciclo de vida de las aeronaves, a la vez que se mejora la confortabilidad de los pasajeros, por ejemplo, mejorando la calidad del aire en cabina. La aportación andaluza Andalucía con la participación directa de las empresas Hynergreen, filial de Abengoa, y Greenpower Technologies, y la colaboración del organismo de investigación AICIA, se reserva parte del presupuesto aprobado para PROSAVE2. En primer lugar, Hynergreen estudiará y desarrollará membranas (de naturaleza inorgánica y de matriz polimérica) y sistemas basados en ellas para la separación y purificación de hidrógeno de gases del proceso de reformado de keroseno a bordo de la aeronave. Junto con AICIA, se desarrollarán sistemas de generación de energía mediante medios alternativos basados en hidrógeno, a partir de la investigación en las tecnologías de generación de potencia auxiliar y de emergencia mediante PEM, de generación alternativa de potencia, turbinas y motores, y de generación alternativa de potencia mediante SOFC. En el caso de Greenpower Technologies, la empresa investigará y analizará los convertidores electrónicos de potencia para sistemas de pilas de combustible en entornos aeronáuticos que presenten mejores prestaciones en cuanto a eficiencia, tamaño y peso que los existentes en la realidad. En este caso, AICIA participará en la evaluación de las diferentes alternativas en cuanto a la mejora de la eficiencia energética del avión, mediante la innovación en diferentes aspectos relacionados con la eficiencia de los acondicionadores de potencia y los sistemas de almacenamiento. Finalmente, se desarrollará un concepto de gestión energética que integre sistemas críticos como el sistema eléctrico, sistema de gestión térmica y sistema de actuación eléctrica. Por su parte, AICIA también colaborará con la empresa Temai para realizar un estudio de viabilidad de tecnología óptica de monitorización de materiales y componentes basándose en sensores de ultrasonidos.