La evolución de la industria andaluza y la aportación de Mave Aeronáutica

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Oct 1, 2010

Desde los tiempos de los diseños de CASA C-212 o el C-101 hasta el actual y flamante A400M, la evolución sufrida por el sector aeronáutico andaluz ha sido muy notable. Evidentemente cuanto más retrocedamos en el tiempo más evidentes son estos cambios, pero con sólo los últimos 20 años, podemos apreciar un gran avance en multitud de ámbitos:

Mercado

La empresa Construcciones Aeronáuticas, S.A., tras alcanzar el liderazgo en España y Andalucía y posteriormente incorporarse al grupo EADS, evoluciona sus procesos productivos y con ellos su entorno. En los tiempos en que el Cn-235 realizaba su primer vuelo o el C-212 cumplía su primer millón de horas de vuelo, la mayor parte de la producción era realizada con medios propios en las factorías de Cádiz y Sevilla.

Sin embargo, proyectos como el Cn-235 hacen que la alianza CASA – nURTAnIO (en Indonesia) comiencen a fabricarse grandes conjuntos del avión fuera de las fronteras españolas, y abran así las puertas a un nuevo modelo de producción: la subcontratación. EADS-CASA conocedora de que debe desempeñar el papel de empresa tractora en Andalucía no sólo debe optimizar costes y centrarse en sus tareas de alto valor añadido, sino que debe crear conciencias en las empresas auxiliares que comienzan a dar sus primeros pasos, para crear un fuerte entorno que le permita alcanzar nuevos retos en el futuro.

Esto implicó el trasvase de normas de fabricación, útiles, procesos, etc. Los apoyos de los gobiernos al sector y la reciente formación de Airbus Military, han permitido y potenciado este despliegue llegando a tener a día de hoy una variedad suficiente en toda la subcontratación del proceso productivo, no sólo en la fabricación de estructura básica o instalaciones, sino también en ingenierías y diseño de paquetes nuevos de diseño como los del A350. Más aún, estas empresas subcontratistas, comienzan a crecer y crear alianzas para poder abarcar mayores desafíos financieros y productivos, compitiendo con empresas a nivel internacional.

Medios

Igualmente, los medios han sufrido un enorme avance en los últimos años, y se ha pasado de tener útiles de fabricación hechos en madera y muchos trabajos manuales como chapistería a tener modernas instalaciones de taladrado automático y medición mediante láser tracker o interferometría láser.

Las instalaciones de montaje final, por ejemplo, han evolucionado, y de ser una única nave de ensamblaje, que pasando por distintas estaciones, integran los conjuntos que forman el avión y prueban los sistemas a medida que se montan, han pasado a ser en la actualidad sofisticados sistemas de pruebas totalmente automatizados. Los subconjuntos se montan en los conjuntos superiores completamente equipados y probados en bancos de prueba que simulan las señales que reciben los distintos sistemas del avión de la misma forma que si estuvieran sobre el avión completo final, optimizando los procesos en costes y tiempo y minimizando los riesgos.

También podríamos hablar del enorme salto informático, pasando de tener la documentación original de diseño, normas, certificaciones, pruebas, etc. en papel o microfilmadas, a tener todos estos sistemas digitalizados y formando parte de un entramado sistema de gestión de la fabricación o de recursos empresariales a los que se pueden acceder desde cualquier parte del mundo de la misma forma que si estuviéramos en la fábrica.

Formación

Incluso los procesos formativos del personal implicado ha variado completamente. Anteriormente la empresa tractora se hacía de una escuela de formación que centrada en los productos que se fabricaban permitía a los aprendices formarse en las diferentes tecnologías. El entrenamiento y la formación eran eminentemente prácticas, e incluso el personal que se iniciaba en el sector era muy joven (por debajo de los 16 años).

Las titulaciones oficiales del Estado eran muy escasas, y por tanto, el resto de oficios debían ser cubiertos con personal propio. Hoy en día, toda esta formación está soportada por otras entidades de la sociedad, como son los sindicatos o las administraciones. La formación universitaria por suerte hoy día alcanza a una mayor población, por razones culturales, geográficas o económicas. Los esfuerzos para estudiar idiomas son un hándicap que es solventado hoy sin mayores problemas. Sin embargo, debido a que los oficios aeronáuticos no son al cien por cien cubiertos por los planes de estudio, estos deben de complementarse con prácticas en las empresas del sector, y así se nutren del personal necesario.

Calidad

Los estándares de calidad que destilaba la fabricación aeronáutica de hace unos años son hoy una realidad palpable en cada elemento que monta un avión. Para ello, las empresas tractoras han tenido que impulsar esta área una vez más, requiriendo a sus empresas colaboradoras que lo tomen como suyo para poder trabajar en este sector. Así, hemos pasado de intentar unificar criterios mediante el lanzamiento de las normas ISO 9000, a su asentamiento completo con las últimas revisiones de las mismas. Más aún podemos hablar cuando se crean las normas concretas del sector aeronáutico con la En 9100 o entidades internacionales como PRI-nADCAP para el reconocimiento mutuo de capacidades de procesos productivos.

La técnica también nos ha ayudado en esta mejora, y el nivel de detalles que pueden mostrarse ahora y las técnicas de inspección empleadas hoy superan mucho lo que podía imaginarse hace unos años. Los requisitos de fabricación son más estrictos, con tolerancias más bajas, pero los medios que deben de asegurar esto deben de evolucionar por delante de ellos, y ahora podemos ver una medición de un avión sin llegar a tocarlo físicamente, algo impensable años atrás. Pero no sólo las empresas tractoras son las que están cambiando el panorama, sino que las empresas suministradoras han asumido esta forma de negocio e incluyen en sus genes la evolución que pide este mercado. Mave Aeronáutica, como empresa suministradora de servicios de Calidad, también ha aportado en este aspecto, permitiendo compaginar procesos tradicionales de inspección con aplicaciones innovadoras y consolidando las nuevas tecnologías introducidas en el mercado. En el campo de utillaje es muy palpable, pasando de inspeccionar útiles de montaje con los tradicionales aparatos ópticos para dejar paso a una nueva generación de equipos de trazadores láser que permiten la medición de grandes volúmenes sin tantas limitaciones, y que posibilitan la digitalización de gradas de montaje para posteriormente reproducir estos resultados, evitando los voluminosos calibres físicos.

La inspección de elementos avionables se ha visto mejorada en la forma de mostrar los resultados llegando a detalles (croquis, imágenes, esquemas, diagramas, etc.) nunca antes imaginados, lo que permite incluso obtener imágenes tridimensionales reales de cualquier desviación del elemento medido. Más aún, Mave trabaja con proveedores de equipos para mejorar los procesos de inspección de sus clientes, optimizando así sus costes, dando más robustez a la fabricación y adelantándose a las innovaciones del mercado. Mave, como empresa Andaluza 100% esta aportando un crecimiento y empleo estable continuado desde hace 9 años, y garantiza los mejores servicios de Calidad Aeronáutica a sus clientes, con una máxima flexibilidad y fiabilidad, basadas en su conocimiento profundo del sector. Todo esto permite hoy por hoy fabricar aviones “atléticos”: más grandes, más altos, más lejos, más rápidos, más silenciosos, más ecológicos,... no obstante estas innovaciones no se detienen aquí, los nuevos diseños de aviones innovan con los materiales compuestos, bajos consumos e incluso otros medios de propulsión se empiezan a investigar.

Pero a la par, los medios productivos se ven superados cada día, la experiencia y profesionalidad del personal impresiona a las empresas y la diversificación de productos fabricados a nivel mundial deja corta cualquier previsión anterior. Toda esta evolución está haciendo que Andalucía crezca en importancia internacional y se consolide como el tercer polo aeronáutico europeo.